Un equipo de investigadores malagueños descubre la clave del diesel ecológico

Un agente catalizador acaba con la emanación de los gases tóxicos Las principales petroleras europeas ya se han interesado por el hallazgo

Ni hidrógeno ni energía solar; el automóvil del futuro funcionará con gasóleo. Al menos a 10 años vista. Pero ojo, un gasóleo mejorado, de alta calidad, respetuoso con el medio ambiente, cuyo germen se ha desarrollado en la Universidad de Málaga. Y es que ha sido un grupo de investigadores malagueños el que ha conseguido desarrollar la fórmula del combustible ‘verde’, cuyos derechos de explotación ya han adquirido algunas de las principales petroleras europeas.

Junto con las universidades de Montpelier, Venecia, Génova y Bolonia, han participado en un proyecto europeo denominado Preparación de Catalizadores para Diesel de Calidad, que en Málaga aglutina a siete investigadores coordinados por el profesor Antonio Jiménez López.

El descubrimiento consiste en la creación de un agente catalizador conseguido a partir de metales nobles en este caso paladio y platino, que aplicado al gasóleo tradicional consigue eliminar todos los trazos de azufre de alto poder contaminante e hidrocarburos poliaromáticos, especialmente dañinos para el sistema respiratorio.

Interesa en Europa

El interés de la industria petroquímica europea en semejante descubrimiento no es baladí: la Unión Europea ha previsto para 2005 la implantación de una política medioambiental muy severa. En concreto se pretende reducir la emanación de gases tóxicos los ya mencionados azufre e hidrocarburos poliaromáticos al uno por ciento. Y eso ya es posible gracias al ingenio de los investigadores malagueños.

El proceso de depuración del gasóleo tiene varias fases: en primer lugar se retira el azufre del combustible original; más tarde el gasoil tratado es sometido a un proceso de hidrogenación o apertura de anillo, es decir, la acción de desmembrar las moléculas del hidrocarburo (que originalmente se distribuyen en forma de anillo) para reordenarlas luego en forma de cadenas largas. Esto se traduce en un aumento de la viscosidad del combustible y, en consecuencia, de la calidad final del diesel. El nuevo gasoil pasa finalmente a través del catalizador, que es un agente poroso que retiene los residuos de hidrocarburos poliaromáticos. El resultado es un gasóleo ‘verde’, un combustible potente y además ecológico, llamado a alimentar los motores de los próximos años.

Estudian la salida

A partir de ahora empresas de la talla de Repsol, la estadounidense UOP y ENI esta última adscrita al grupo italiano de hidrocarburos, que comparten la patente del descubrimiento con la Universidad de Málaga, estudiarán la salida comercial del hallazgo, que a buen seguro generará ingentes beneficios si tenemos en cuenta que el 44 por ciento de los vehículos que componen el parque móvil europeo utilizan esta tecnología. Además, se espera que sustituyan definitivamente al motor de gasolina en el plazo de diez años, según vaticinan diferentes estudios de mercado.

De momento, el éxito de este proyecto no sólo ha sido premiado con mayores subvenciones y la mención de Excelencia que otorga la Junta de Andalucía a los investigadores más notables, sino que además avala la calidad del nuevo reto que se han propuesto este año los propios investigadores, en este caso con el profesor Maireles Torres al frente: la obtención del llamado Biodiesel, un combustible conseguido a partir del reciclaje de aceites reciclados cuyo descubrimiento supondría una auténtica revolución en el campo de las energías renovables, al desvincular el mercado automovilístico del petróleo

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